Sobre mí
Hola! Soy Zarahemla, y creo en el poder de hacer con las manos.
Soy artista visual, creadora y amante de esos pequeños momentos en los que una idea todavía no sabe muy bien qué quiere ser… hasta que encuentra unas manos dispuestas a darle forma.
Me gradué en Bellas Artes y posteriormente realicé el Máster en Producción Artística en la Universitat Politècnica de València, pero mi aprendizaje no ha ocurrido solamente entre aulas, pinceles y proyectos. También ha sucedido entre barro, pintura, madera, herramientas, talleres, exposiciones, montajes, conversaciones y muchas horas de trabajo compartido.
Mi forma de entender el arte parte de una idea muy sencilla: crear también es una manera de conectar. Con nosotros mismos, con los demás y con aquello que nos rodea.
A lo largo de mi trayectoria he trabajado en producción artística y escenografía, pintura, escultura, ilustración, mediación cultural y diseño de talleres creativos, participando en proyectos expositivos y educativos con públicos muy diferentes. También he tenido la oportunidad de trabajar junto a otros artistas y profesionales, aprendiendo que una buena idea puede crecer muchísimo cuando se comparte.
Hay algo que me interesa especialmente: lo que sucede cuando dejamos de preocuparnos por hacerlo perfecto y simplemente nos permitimos hacer. Ensuciarnos las manos, experimentar, equivocarnos, volver a empezar y descubrir que, a veces, en una mancha inesperada había justo lo que estábamos buscando.
Mis proyectos nacen precisamente de esa inquietud: explorar la creación artística como espacio de expresión, presencia y bienestar. Porque las manos tienen una manera curiosa de ordenar aquello que la cabeza todavía no sabe explicar.
También llevo conmigo mis raíces valencianas: el gusto por el color, la artesanía, la cerámica, las historias compartidas y esa maravillosa tradición de hacer comunidad alrededor de una mesa, un taller o una celebración. Me interesa conservar esa memoria, pero también transformarla y llevarla a nuevos lenguajes.
Por eso nace este espacio.
Un lugar para crear, aprender, experimentar y compartir. Un espacio donde no importa tanto si sabes dibujar, pintar o modelar como las ganas que tengas de probar.
Aquí no prometo que salgas sin manchas de pintura.
Pero sí espero que salgas con algo que antes no tenías: una idea, una sonrisa, una pequeña obra… o quizá un poquito más de calma.
Y, por supuesto, también hay un rincón para llevarte un pedacito de este universo contigo. Tengo piezas originales disponibles y obras a la venta, creadas desde diferentes técnicas, materiales e historias. Además, realizo encargos personalizados, porque me encanta convertir una idea, un recuerdo o una emoción en una pieza única hecha especialmente para alguien.
Cada encargo es también una pequeña conversación: tú pones la historia y yo pongo las manos, los materiales y un poquito de imaginación para convertirla en obra hecha materia.
Porque para mí, hacer arte no consiste solamente en crear cosas bonitas.
Consiste en dejar una pequeña huella de lo que somos en aquello que hacemos.
Y eso, al fin y al cabo, también es una forma de habitar el mundo.
Exposiciones
https://drive.google.com/file/d/13-PGqWIOtM8FaaNzbwaBc2
s59f0018Q5/view?usp=sharing
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https://drive.google.com/file/d/1iNpcyYR_GFSRiJOqyS4RNY7gfMAHd7Vc/view?usp=sharing
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https://infinityart.shopping/2024/03/06/coleccion-upv-infinity-art/
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Un recorrido hecho de encuentros, ideas y materia.
Exponer es, para mí, mucho más que colocar una obra en un espacio.
Es abrir una pequeña ventana a un proceso que normalmente ocurre hacia dentro: una idea que crece, una emoción que busca forma, unas manos que prueban, se equivocan, vuelven a empezar y finalmente deciden dejar que aquello que han creado salga al encuentro de otras personas.
A lo largo de mi trayectoria he tenido la oportunidad de presentar mi trabajo tanto en exposiciones individuales como colectivas, participando en espacios culturales, universitarios y proyectos interdisciplinarios. Cada exposición ha sido una oportunidad para experimentar con nuevos lenguajes, compartir procesos y descubrir cómo una misma obra puede adquirir nuevos significados cuando cambia el lugar, el contexto o la mirada de quien la observa.
Mi recorrido expositivo también ha estado acompañado por colaboraciones y proyectos participativos, entre ellos InfinityArt, experiencias de mediación artística y colaboraciones con otros artistas como Rebeca Plana.
Cada exposición deja algo detrás: una conversación, una mirada inesperada, una pregunta que aparece después de ver una obra o simplemente esa sensación difícil de explicar que hace que algo se quede contigo.
Y quizá eso sea lo más bonito de exponer.
Crear algo con las manos y dejar que, durante un instante, también forme parte de las manos, los ojos y la historia de otra persona.
Exposiciones individuales
Hacer con las manos para calmar la mente · 2025
CMJ Orriols · Valencia
Un proyecto expositivo nacido de la necesidad de comprender qué ocurre cuando creamos con las manos y dejamos, aunque sea durante un rato, que la cabeza descanse.
La exposición recoge una investigación artística de carácter personal y autoetnográfico en torno al proceso creativo, la expresión y el bienestar.
Conociendo la sensibilidad · 2024
Espai Obert Benimamet · Valencia
Una aproximación al mundo sensible a través de la creación artística, explorando la relación entre percepción, emoción y experiencia.
Exposiciones colectivas
Mi participación en exposiciones colectivas me ha permitido compartir espacio y procesos con otros artistas, formar parte de proyectos multidisciplinares y experimentar con diferentes formas de entender y mostrar el arte.
Entre ellas se encuentran:
Visibilizando los ODS · 2025
Espai Multidisciplinar T4 · Facultat de Belles Arts, Universitat Politècnica de València
PAM!25 · 2025
Facultat de Belles Arts · Universitat Politècnica de València
CREACIÓN en FUNDICIÓN ARTÍSTICA · 2025
Espai Vitrina · Facultat de Belles Arts, Universitat Politècnica de València
InfinityArt · Arte vivo interactivo · 2024
El Corte Inglés, Avda. de Francia
Takatà · 2024
Espai Multidisciplinar T4 · Facultat de Belles Arts, Universitat Politècnica de València
El pes de la farina · 2024
Colaboración con Rebeca Plana · La Casa del Bou, Albalat de la Ribera
Refraccions In vitro · 2024
Espacio En Vitrina · Facultat de Belles Arts, Universitat Politècnica de València
Los que no pintan nada · 2023
Espai Multidisciplinar T4 · Facultat de Belles Arts, Universitat Politècnica de València
Formación
Aprender también es una forma de crear.
Mi relación con el arte comenzó mucho antes de llegar a la universidad.
Estudié Bachillerato de Artes, una etapa fundamental para descubrir que aquello que durante mucho tiempo había sentido como una inquietud podía convertirse también en un camino profesional. Fue allí donde empecé a experimentar, a observar de otra manera y a entender que detrás de cada dibujo, cada color y cada idea podía existir una forma propia de contar y de mirar el mundo.
En esos primeros pasos hubo una persona especialmente importante para mí: Raquel. Durante mi preparación para la Selectividad me ayudó, me acompañó y, sobre todo, confió en mí. En aquel momento todavía estaba aprendiendo a confiar en mis propias posibilidades y su apoyo fue fundamental para atreverme a dar el siguiente paso.
A veces una persona no necesita hacer algo enorme para cambiar la historia de otra. A veces basta con estar ahí, tender una mano y decir «tú puedes» en el momento adecuado.
También forma parte de esta primera etapa Ignacio Magdalena, quien acompañó mi formación durante el Bachillerato y contribuyó a enriquecer aquellos primeros pasos dentro del mundo académico.
Después llegó la Universitat Politècnica de València, donde estudié el Grado en Bellas Artes.
Fue una etapa de descubrimiento, experimentación y transformación. Aprendí técnicas, materiales y lenguajes, pero también aprendí a observar, investigar, cuestionar y buscar poco a poco mi propia voz.
Durante estos años tuve la suerte de encontrar docentes que dejaron una huella importante en mi formación y a los que les agradezco profundamente haber formado parte de ese recorrido y haber contribuido, desde sus diferentes miradas y disciplinas, a ampliar mi formación y mi sensibilidad artística: Antonio Teruel, Javier Claramunt, Gema Hoyas, Sara Vilar,Natividad Navalón, Teresa Cháfer y Rocío Garriga entre otros/as.
De cada uno guardo aprendizajes y recuerdos diferentes, pero hay dos personas a las que quiero mencionar especialmente: Javier Claramunt y Gema Hoyas.
Más allá de lo académico, ambos representaron para mí algo que considero especialmente valioso: la humanidad y la empatía dentro de la enseñanza.
Javier y Gema supieron mirar a la persona que había detrás de la estudiante y entender que aprender arte no consiste únicamente en adquirir conocimientos, dominar técnicas o producir obras. También implica atravesar inseguridades, descubrir quién eres, enfrentarte a tus propias dudas y encontrar poco a poco la confianza necesaria para expresarte.
Recuerdo especialmente esa capacidad de escuchar, comprender y acompañar. De hacer que el espacio académico pudiera sentirse también como un lugar humano.
Porque hay profesores que te enseñan una asignatura y hay otros que, sin darse cuenta, terminan enseñándote algo sobre ti misma.
Creo que ellos forman parte de esa segunda categoría.
Después del Grado continué mi camino con el Máster en Producción Artística, también en la Universitat Politècnica de València.
Esta etapa supuso un paso más profundo dentro de mi recorrido: pasar de aprender diferentes herramientas y lenguajes a preguntarme qué quería decir con ellos, qué historias quería contar y qué lugar quería ocupar como artista.
Durante el Máster tuve la oportunidad de seguir aprendiendo junto a Alfredo Llorens, Carmen Marcos y David Pérez, docentes que forman parte de esta etapa y que contribuyeron a enriquecer mi proceso de investigación y producción artística.
Fue también durante este periodo cuando desarrollé Hacer con las manos, para calmar la mente, un proyecto de carácter autoetnográfico en el que exploré la relación entre creación artística, proceso creativo y bienestar.
Un proyecto que terminó convirtiéndose también en una pregunta personal:
¿Qué ocurre cuando dejamos que las manos hagan aquello que la cabeza todavía no sabe explicar?
Mi formación se ha ampliado además con formación en Arteterapia y con estudios de Monitora de Ocio y Tiempo Libre, conocimientos que han enriquecido especialmente mi manera de entender los talleres, la educación y la mediación artística.
Pero mi formación no ha ocurrido solamente en las aulas.
También he aprendido trabajando, colaborando, exponiendo, montando, dando talleres y compartiendo procesos con otras personas.
He aprendido muchísimo de mis compañeros y compañeras de facultad, con quienes compartí años de creación, proyectos, exposiciones, conversaciones, dudas, risas, frustraciones y ese maravilloso caos que aparece cuando muchas personas creativas coinciden en un mismo espacio.
Algunas de esas personas se convirtieron en compañeros de camino, colaboradores y referentes, recordándome que, aunque el proceso artístico pueda parecer muy individual, el arte también se construye en compañía.
Y, por supuesto, están los artistas que han alimentado mi mirada.
Entre mis referencias e inspiraciones se encuentran Marina Abramović, Sophie Calle, Vincent van Gogh, Eduardo Chillida y Jenny Saville.
Me interesa la capacidad de Marina Abramović para explorar el cuerpo, la presencia y la experiencia; la manera de Sophie Calle de transformar lo personal, lo cotidiano y la intimidad en relato artístico; la intensidad emocional y pictórica de Vincent van Gogh; la relación entre materia, espacio y vacío en Eduardo Chillida; y la fuerza con la que Jenny Saville aborda el cuerpo y la materia pictórica.
No busco parecerme a ellos.
Me gusta pensar que cada artista que admiro deja una pequeña pregunta en mi camino.
Y algunas preguntas se quedan.
También hay una parte de mi formación que no aparece en ningún título, pero que ha sido fundamental: mi familia y amigos/as.
Su apoyo, confianza y compañía han estado presentes durante todo este recorrido. Elegir un camino artístico puede estar lleno de dudas e incertidumbres, y tener cerca a personas que creen en ti hace que el camino sea un poquito más fácil.
Mi familia forma parte de mi formación de una manera que no puede escribirse en un certificado, pero que está presente en todo lo que hago.
Porque para mí formarse nunca ha significado solamente acumular títulos.
Ha sido hacer, equivocarme, preguntar, observar, escuchar, compartir, volver a empezar y dejarme sorprender.
He aprendido de mis profesores/as.
De mi familia.
De mis amigos/as
De mis compañeros/as.
De otros/as artistas.
De las personas que han participado en mis talleres.
De los materiales.
De las obras que no salieron como esperaba.
Y también de esas pequeñas catástrofes creativas que, con el tiempo, terminan convirtiéndose en anécdotas.
Creo que la formación de un artista nunca termina.
Seguimos aprendiendo de una pincelada que sale regular, de una pieza que se rompe justo cuando parecía terminada, de una conversación inesperada o de alguien que llega a un taller diciendo «yo no sé hacer nada» y termina sonriendo frente a algo que ha creado con sus propias manos.
Y quizá ahí esté una de las cosas más bonitas de aprender:
seguir siendo curiosa.
Seguir buscando.
Seguir haciendo preguntas.
Seguir mirando.
Seguir creando.
Porque ser artista también significa conservar esa pequeña parte de una misma que todavía se emociona cuando encuentra una idea nueva y piensa:
«¿Y si probamos esto?»
Y si miro hacia atrás, creo que entiendo que no he llegado hasta aquí sola.
Mi forma de crear también está hecha de las personas que confiaron en mí, de quienes me enseñaron, de quienes caminaron a mi lado y de todos/as aquellos artistas y compañeros que me ayudaron, de una manera u otra, a aprender a mirar.